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domingo, 1 de abril de 2018

6a MUESTRA DE METAL UNDERGROUND SLP 2018



30 y 31 de marzo de 2018
Búnker, Sala de Conciertos
San Luis Potosí, S.L.P.


MUESTRA:
1. f. Porción de un producto o mercancía que sirve para conocer la calidad del género.
2. f. Parte o porción extraída de un conjunto por métodos que permiten considerarla como representativa de él.
3. f. Exposición o exhibición de obras artísticas o técnicas.

-REAL ACADEMIA ESPAÑOLA


Si hubiera qué llegar a un diagnóstico sobre el actual estado del metal subterráneo en la ciudad de San Luis Potosí, a partir de lo escuchado durante el evento que nos ocupa, la conclusión sería contundente: aquí se hace harto ruido. Y suena fuerte. Y suena bien. Después de observar la actuación de 26 bandas (el cartel original anunciaba 28, pero dos no se presentaron) entre las cuales hubo tanto veteranos de la escena como sangre joven para el deleite de Satán (quien seguramente estaba de plácemes, porque además el susodicho evento tuvo la puntada de celebrarse justo en las noches de viernes y sábado santos, asegún la tradición católica), este apicultor no puede sino regocijarse al ver la buena salud y bulliciosas inquietudes que hoy por hoy abundan en tan polémica escena. Por eso, sin más preámbulo, he aquí una serie de breves (muy breves) comentarios (apreciaciones personales todas ellas, no se ofenda usted) sobre cada banda participante. Van en el mismo orden de aparición:

1. Zobredosis: Desconozco cuánto tiempo lleven juntos. Quizás aún les gana la timidez en el escenario. Quizá les tocó la infame suerte de inaugurar el evento. Si la banda perfecciona su técnica y pule su concepto, puede haber algo interesante por aquí.

2. Dogma: Al parecer gustan de los cambios armónicos, y al parecer saben emplearlos con cierta astucia. Hicieron gala de una intro bastante elegante, un tema veloz y una balada que tal vez aún se pueda desarrollar más.

3. Degeneración 89: Su ejecución y técnica son sencillas (eso no es malo: estamos hablando de punk) y su coordinación, simplemente perfecta. Sin duda, una de las bandas de la Muestra que mejor logró mantener la comunicación entre músicos sobre el escenario.

4. Nihilista Cotard: Una presentación accidentada: el baterista se presentó tarde. Dos guitarras zumbantes y una voz ahogada no son suficientes para hacer black metal, y sin embargo eso fue todo lo que nos tocó ver de ellos esa noche. Probablemente en otra ocasión...

5. Thrill Seeker: Thrash furioso y rampante. Una banda madura y concisa en su quehacer. Su ejecución y técnica se perciben suficientemente ensayadas, y sus composiciones se dan el lujo de destacar sobre otras bandas del género.

6. Intestinal War: Cumplen con todos los requisitos de su género. Punto. Nada más. Con todo lo que ello puede implicar. Por cierto, lo suyo lo suyo es el death grind...

7. Dominus Sathanas: Tal vez su mayor logro es haber evolucionado de manera coherente en la ejecución de su black metal de vena clásica. Sigue sonando grim, pero ¡carajo! ¡así es como suena el black!

8. Natural Death: En efecto, su sonido es death. Y en efecto, su intención es perfectamente natural. Ellos hacen lo que hacen porque (se les nota) lo disfrutan profundamente, desde lo más hondo de sus podridas entrañas. Y qué bueno.

9. Overload: Una banda joven y desbordante de energía. Hard rock sin complicaciones pero de buena calidad: estos chicos saben verse bien y escucharse mejor en el escenario. Conocen su territorio y demuestran una técnica estudiada. Seguro darán de qué hablar en un futuro cercano.

10. Tree of Death: Un thrash bastante oscuro, maligno. No tengo idea de qué decían sus letras pero se nota un concepto trabajado detrás de su ejecución. Estructuralmente, aún se nota un trabajo compositivo algo indeciso, pero potencialmente muy bueno.

11. Opera at the Massacre: Sus puntos fuertes (más allá del indiscutible carisma de su violenta frontwoman) son la técnica y la ejecución: les gustan los retos y eso se nota en los detalles de sus canciones, siempre pensadas para bajo de cinco cuerdas y guitarra de siete. Muy buenos.

12. Shattered: Una buena banda a nivel técnico. Tal vez aún les haga falta perder el respeto a sus influencias para potenciar más el nivel de sus composiciones.

13. Genocidio Global: Una buena banda a nivel técnico. Tal vez aún les haga falta perder el respeto a sus influencias para potenciar más el nivel de sus composiciones.

14. Humbuker: Es la clase de banda que aún siente profundamente el rocanrol. Enérgicos, divertidos, ruidosos y con la actitud de convertir su actuación en más que un espectáculo solamente musical.

15. Supernavy: De las pocas bandas de la Muestra que no practican metal. Lo suyo tiende más al happy punk efectivo, sencillo y básico. Se les ve perfectamente cómodos con lo que practican y eso les da un aire de naturalidad libre de cualquier pose.

16. Dante: Un death bastante groove. O al revés. En todo caso, podrían sonar más robustos si dieran mayor presencia al bajo (de cinco cuerdas, por cierto). Probablemente eso dotaría de mayor personalidad a sus contagiosos riffs.

17. Panic of Thrash: Su equilibrio entre la sección rítmica y su par de guitarras es asombroso. Ignoro cómo componen sus temas, pero el resultado final suena equilibrado y democrático con cada instrumentista.

18. Palomazo: Una especie de heavy metal con chispazos de glam. Letras simples, riffs pegajosos y una voz robusta, decidida y con suficiente presencia para darle identidad propia a la banda. Ojalá exploten a ese frontman todo lo que puedan.

19. Forging Metal: Su death sabe ir de lo melódico a lo brutal con absoluta elegancia. Excelente uso de riffs con solos intermitentes. Estructuras compositivas maduras y bien pensadas. Es de esas bandas que se toman el detah metal con total respeto. Chingón por eso.

20. Louder Force: Buen nivel en composición y en voz. Una banda desinhibida que sabe cómo conectar con el público de manera natural y emocionante. Si acaso algo se echara en falta, sería un poco más de dinamismo en sus temas, pero realmente no lo necesitan. Esto es heavy clásico.

21. Muerte Humana: Mosh garantizado. Inmediato. Death crudo, primitivo y completamente old school. Una banda como ellos no necesita originalidad: su género no lo permitiría. Y qué bueno, porque así nos gusta más.

22. Arxenal: Thrash de excelente manufactura y ejecución. Una presencia escénica segura y sin aspavientos. Temas directos, sin rodeos y con suficiente identidad.

23. Extinto: Más thrash. Y aunque su técnica es irreprochable, probablemente les falte trabajar en un diferenciador si es que no quieren perderse en lo difuso de un género donde es difícil innovar.

24. Antares: Una banda con buenas armonías y estructuras compositivas que, si bien carecen de ganchos inmediatos,  gozan de un punch con suficiente vigor. Lástima que sonaron tan saturados en algún momento.

25. Dalliance: Se les nota jóvenes y difusos, algo desconcentrados. Solamente traían dos canciones. Aplaudo su esfuerzo y espero volver a escucharlos cuando hayan desarrollado más su propuesta.

26. Death Silence: Death y thrash de la vieja escuela. Dominan el género y sus arquetipos: insolencia, crudeza, agresividad escénica. Un buen cierre que el público supo agradecer.

Y eso es todo, amable lector. Cabe apuntar (por si usted no estuvo en el evento o es tan despistado que no se enteró de lo que ofrecía como ganancia a los participantes) que las dos bandas más destacadas de la jornada compartirán escenario el próximo mes de mayo con agrupaciones como Rex Defunctis, Leprosy, Here Comes the Kraken y los rabiosos greñudos locos de Brujería, en lo que será la treceava edición del Morbid Fest (el festival de metal nacional más cabrón de México). Y también, por si se fue usted temprano del evento o simplemente no se enteró del veredicto, le cuento que los gustosos afortunados serán Thrill Seeker y Arxenal.

Bien merecido.


domingo, 8 de septiembre de 2013

THE ANCIENT GODS RETURNS (Steel Metal Bunker, S.L.P.)





Sábado 07 de Septiembre de 2013, 21:00 hrs.
Steel Metal Bunker, S.L.P.
El Ahorcado, Dies Irae, Zombiefication, Agony Lords.

Pinche sábado de mierda. Primero murió ella: señora. Sin palabras. Después murió él: buen perro. Dieciséis años. Sin palabras. Llueve. No hay truenos: lluvia bondadosa. Es un buen día para morir. La noche: un tributo a la muerte. El soundtrack: metal. Buen metal. Lugar: Steel Metal Bunker (¿hay otro?). Nueve y media de la noche. Llego tarde. Media canción de la banda abridora: no es suficiente para juzgar. Ni modo. Primer trago: azteca de oro. La lluvia no perdona. Siguiente banda: El ahorcado. Doom. Stoner. Nombre perfecto para una banda que asfixia. Que rompe cuellos. Denzura. El entorno es lúgubre y el muerto ruge. Gruñe. Un gruñido de ahorcado: dolor. Muerte. El patíbulo listo y el público morboso: el espectáculo de la muerte: público voyerista. Dolor sonoro. Un bajo doloroso. Como la lluvia: cala en los huesos. Pregunta: ¿cuántas bandas entienden el rock hoy en día? Respuesta: pocas. Muy pocas. Una de ellas: El ahorcado. Huele a muerto. A muerto fresco. Un muerto (ahorcado). Dos muertos (ella: señora). Tres muertos (él: buen perro). Segundo trago: azteca de oro. Tres canciones: largas: como el camino al otrolado. Morir en la horca: en el stoner: en el doom. Excelente banda.

Pausa: varios minutos. Tercer trago: azteca de oro. Tercera banda: Dies Irae. Fallas técnicas. Dos músicos en escena: cátedra de buen gusto. El metal en evolución. Jódete, simpleza. Todo es post: post-rock. Post-metal. Post-música. Post-Dies Irae. ¿El espectáculo? Para todos. ¿El entendimiento? Para pocos. Chinguen su madre, etiquetas. Progresión: en abundancia. Innovación: en justa medida. Fraseo jazz: dosificado. Originalidad: la necesaria. Simpleza: no es para ellos. El que entendió, entendió. Dies Irae: compra obligada. ¿La muerte? Continúa presente. Su forma: mística. Espiritual. Trasciende aromas: penetra en el alma. La muerte en un velo: velos secretos de pasión. Cuarto trago: azteca de oro.

Pausa: varios minutos. Cuarta banda: Zombiefication. Estoy aquí por ellos. Huele a muerto. Muerto descompuesto. De meses. De años. De eternidad. De las cuevas de la eternidad. Muertos vivientes: que muerden. Que gritan. Que desgarran. Que aúllan por nosotros. Recuerdo a mis muertos. Death metal. Clásico. Vieja escuela. Viejísima. Suena duro. Suena fuerte. Apesta. Rompe madres. Un grito violento y se rasga la noche. Invocación. Su efecto: revivir cadáveres. Si Cristo pudo, todos podemos. Incluso ella (señora). Incluso él (buen perro). Potentes riffs. Puños en alto: horda de zombies. Violentos. Posesos. Ávidos de vísceras. Y la banda es visceral. Reparte el banquete: trozos de carne en canciones. Lo devoramos. Lo engullimos. Carne muerta. Sangre podrida. La carne y la sangre suenan: suenan a metal. A death metal. ¿Le gustaría a Romero? Puede ser. Quinto trago: azteca de oro. Mis muertos hablan. Yo escucho. Escucho y bebo. Huele a podrido. Zombiefication: compra obligada.

Pausa: varios minutos. Sexto trago: azteca de oro. Más muerte: agónica. Larga. Tormentosa. Agony Lords. Banda estelar. El momento: la post-muerte. No la de ella (señora). No la de él (buen perro). Es la propia: la lenta agonía. El largo tormento: el duelo. Más alcohol (¿sí van siete?). El sonido: técnico. Complejo. Intrincado. Como el duelo. En efecto: son amos. Amos embrujados. Como su tumba. Quizá como sus tumbas. No me atrevo a pensarlo. Termina el show. Resultado: un culto. Culto a la muerte. Culto sonoro y culto en carne viva. Carne fresca. Podrida. Revivida. Trascendida. Polvo eres, pienso. Qué original. El pinche sábado ya no es tan pinche. Ni tan mierda. Aún tengo a mis muertos. Pero la muerte ya es mi amiga. Somos íntimos. Sólo que ella no lo sabe. Quizá no es verdad. Quizá es el alcohol. Quizá la música. Qué más da. Al final, me quedo con ella. De todas formas me seguirá visitando. Y será mejor que me encuentre escuchando death metal. Eso que ni qué. Por cierto, excelente concierto.

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ZOANTHROPIC PARANOIA: "Sesiones Mnémicas" (2020)

Vivimos tiempos extraños: el rocanrol, incluso en sus vertientes más extremas, ha sido reducido a fórmulas que se pueden procesar, en...