Del recetario mágico de Sara:
Tome su propio corazón y rebánelo en filetes. Esparza sobre cada uno de ellos un poco de erotismo en polvo y posteriormente selle por ambos lados en concentrado de lágrimas. Cocine a fuego lento hasta que observe que las emociones afloran dándoles un tono ligeramente dorado. Corte el fuego y añada un par de caricias finamente picadas. Vierta media copa de whisky y flamee. Retire los filetes del sartén y cuide que se mantengan calientes. Ponga en el sartén una taza de esencia de guitarra acústica y condimente con metales y teclados. Remueva la mezcla hasta que tome una consistencia de jazz/funk y agregue una pizca de electrónica. Sirva el corazón en un plato extendido y báñelo con la salsa acústica. Acompañe con una sopa de letras poéticas y una botella de vino blanco.
Se trata de un platillo ideal para cenas íntimas: todos los ingredientes están pensados para dos porciones. Degústese en pequeños bocados, en casa y a la luz de las velas, preferentemente en una noche lluviosa. Como postre se sugiere un plato de cerezas y como sobremesa, su comensal: tómese toda la noche para probar sus diferentes sabores, hágalo lentamente y con calma; recuerde: está usted en la cocina.
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