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Sabías que era mejor huir por la ventana que subir las escaleras, pero las subiste de todos modos. Sabías que un tipo con máscara blanca y una motosierra no es digno de confianza, pero te le acercaste de todos modos. Sabías que era mejor esperar en la carretera que caminar hasta esa sospechosa cabaña perdida a mitad del bosque, pero caminaste de todos modos. Sabías que era mejor no hacer ese reportaje sobre brujas y eventos sobrenaturales, pero lo hiciste de todos modos. Sabías que no era buena idea acampar cerca de un lago donde hace años se ahogó un niño y donde cada viernes 13 hay brutales asesinatos, pero acampaste de todos modos. Sabías que liberar a ese animal portador de un virus desconocido podía ser riesgoso para la humanidad, pero lo liberaste de todos modos. Sabías que era más prudente ignorar ese viejo libro con invocaciones en lenguas desconocidas, pero lo leíste de todos modos. Sabías que un armario es el peor lugar para esconderte de un asesino, pero te esondiste en el armario de todos modos. Conclusión: el cine de terror NO te hace más listo, pero a quién demonios le importa cuando se trata de divertirse con mucha mala leche y poco sentido común.
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¿Pero qué hace el apicultor hablando de cine cuando el tema del blog es la música? La culpa es de los Carniceros del Norte: tres maniáticos españoles adoradores del cine de terror y el deathrock más estrafalario que lo mismo rinden tributo a películas de sobrado culto que a joyitas del kitsch más chocante (aunque no por ello menos divertido). Trece cuchilladas en las orejas nos asestan los carniceritos con este CD: cada una inspirada en una película diferente, aunque todas ellas con la rítmica tarambana del deathrock y el horror punk más filoso: atolondrado frenesí de ultratumba para bailar en el panteón y levantar a los muertitos de puro gusto rocanrolero. Es verdad que sus letras dejan mucho que desear, pero al cabo que no importa, porque los Carniceros no son poetas y además ya dijimos que el cine de terror NO te hace más listo. Aquel que los critique por hacer canciones sencillas a partir de películas enormes como "El gabinete del Dr. Caligari", "Nosferatu" o "Eraserhead", probablemente tenga toda la razón, pero lo cierto es que "13 cuchilladas" es un maravilloso tributo a un género que en sobradas ocasiones ha rebasado la línea que separa lo escalofriante de lo ridículo, a veces incluso con plena conciencia de ello, lo que redunda en un incremento al valor de sus intenciones.
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Que con lo anterior no se me malentienda: yo también amo el cine de horror, es solo que este disco ofrece una visión más compleja de lo que aparenta su elemental disfraz: es homenaje, sí, pero también es parodia: una de esas parodias límpidamente realizadas que sólo se pueden hacer cuando se conoce a profundidad el tema que se desea parodiar. Por eso aplaudo con entusiasmo poseso líneas como "En nuestro circo raro sólo faltas tú / ven a bailar con Frankenstein y con Lulú", o "Mataré a la niña que ha comido a sus padres / le enseñaré buenos modales / perra suerte, mala vida / si no me comen los zombies me matará la policía".
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Por si el amable lector buscaba un álbum para celebrar su Halloween (favor de no caer en el lugar común de decir que dicho festejo -cuyo origen no es gringo, por cierto, sino irlandés- atenta contra nuestro bellísimo Día de Muertos, sencillamente son cosas distintas y ya), "13 cuchilladas" resulta más que efectivo para tales fines. Y si además usted cuenta con el bagaje suficiente en materia de películas "de miedo", entonces le aseguro que disfrutará aún más las sanguinolentas bondades de este pavoroso disquito. Quizá el cine de terror no nos haga más listos, pero a quién demonios le importa cuando gracias a él surgen bandas como los Carniceros del Norte. Para morirse de gusto.
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(Web oficial: http://loscarnicerosdelnorte.blogspot.com/)
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¿Pero qué hace el apicultor hablando de cine cuando el tema del blog es la música? La culpa es de los Carniceros del Norte: tres maniáticos españoles adoradores del cine de terror y el deathrock más estrafalario que lo mismo rinden tributo a películas de sobrado culto que a joyitas del kitsch más chocante (aunque no por ello menos divertido). Trece cuchilladas en las orejas nos asestan los carniceritos con este CD: cada una inspirada en una película diferente, aunque todas ellas con la rítmica tarambana del deathrock y el horror punk más filoso: atolondrado frenesí de ultratumba para bailar en el panteón y levantar a los muertitos de puro gusto rocanrolero. Es verdad que sus letras dejan mucho que desear, pero al cabo que no importa, porque los Carniceros no son poetas y además ya dijimos que el cine de terror NO te hace más listo. Aquel que los critique por hacer canciones sencillas a partir de películas enormes como "El gabinete del Dr. Caligari", "Nosferatu" o "Eraserhead", probablemente tenga toda la razón, pero lo cierto es que "13 cuchilladas" es un maravilloso tributo a un género que en sobradas ocasiones ha rebasado la línea que separa lo escalofriante de lo ridículo, a veces incluso con plena conciencia de ello, lo que redunda en un incremento al valor de sus intenciones.
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Que con lo anterior no se me malentienda: yo también amo el cine de horror, es solo que este disco ofrece una visión más compleja de lo que aparenta su elemental disfraz: es homenaje, sí, pero también es parodia: una de esas parodias límpidamente realizadas que sólo se pueden hacer cuando se conoce a profundidad el tema que se desea parodiar. Por eso aplaudo con entusiasmo poseso líneas como "En nuestro circo raro sólo faltas tú / ven a bailar con Frankenstein y con Lulú", o "Mataré a la niña que ha comido a sus padres / le enseñaré buenos modales / perra suerte, mala vida / si no me comen los zombies me matará la policía".
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Por si el amable lector buscaba un álbum para celebrar su Halloween (favor de no caer en el lugar común de decir que dicho festejo -cuyo origen no es gringo, por cierto, sino irlandés- atenta contra nuestro bellísimo Día de Muertos, sencillamente son cosas distintas y ya), "13 cuchilladas" resulta más que efectivo para tales fines. Y si además usted cuenta con el bagaje suficiente en materia de películas "de miedo", entonces le aseguro que disfrutará aún más las sanguinolentas bondades de este pavoroso disquito. Quizá el cine de terror no nos haga más listos, pero a quién demonios le importa cuando gracias a él surgen bandas como los Carniceros del Norte. Para morirse de gusto.
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(Web oficial: http://loscarnicerosdelnorte.blogspot.com/)
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