viernes 16 de septiembre de 2011

RAGNAROK en San Luis Potosí: Tour "Black September" 2011



Jueves 15 de Septiembre de 2011
Steel Metal Bar, San Luis Potosí, S.L.P.

"Parece tardeada de secundaria", comentó alguien antes de que entráramos. Y de algún modo sonaba lógico, pues un cambio de último momento obligó a Ragnarok a mover sus horarios, y a los potosinos nos tocó recibirlos en 15 de Septiembre (¡ajúa!) a las siete y media de la tarde. Tampoco es que esto fuera un inconveniente, a decir verdad. Es más: a mi me pareció perfecto, pues llegamos directo a lo que íbamos sin mayor preámbulo.

¡Ah, Noruega! ¿Qué negra magia tienen las bandas de aquella tierra, que son capaces de traer consigo ráfagas heladas y abismos de la más honda oscuridad, aún cuando ofrecen un concierto en un país templado, semitropical, en un día caluroso y con el sol aún en alto? Bueno, no hay mucho qué explicar: se trata de Noruega, la cuna del black metal, representada esta vez por cuatro bestias gigantescas (sobre todo el guitarrista) de nombres impronunciables (por su fonética, no por su simbolismo). Ragnarok no es una banda novata: llevan en activo más de quince años y eso se nota en la estructura de sus temas: fieles al sonido primigenio del black y poseedores de una potencia apabullante.

¿Qué sería de una tocada de black metal sin su correspondiente parafernalia cuasisatánica? A fin de cuentas todo es parte del show, y el show incluyó lo de cajón: cruces invertidas, uno que otro espeluznante sonidillo ambiental, corpsepaint y muchas manos levantadas haciendo cuernos. Pero afortunadamente Ragnarok es de esas bandas que no ha permitido que tales elementos los distraigan de su labor principal: hacer música. Y la música que detonaron esa noche estuvo bien tocada, bien gritada y bien apuntada a un público que agitaba salvajemente las melenas.

Fue un show corto, pero electrizante. La banda tocaría una hora cuando mucho, pero lo mismo se invluyeron canciones de antaño como "Pagan land" (de su primer álbum, "Nattferd", de 1995) o "Certain death", que el vocalista presentó como "lo único que les espera a los pobres cristianos"; que temas del más reciente "Collectors of the king": entre ellos la pieza que da título al disco y la lujuriosa "Stabbed by the horns", con dedicatoria "a todas las putas". Alrededor de las nueve de la noche los noruegos dejaron el escenario.

La ceremonia continuaría con los guanajuatenses de Insepulchral y los locales Dominus Sathanas, mientras afuera muchos se preparaban para gritar "Viva México" y las bestias nórdicas se disponían a viajar para cumplir con otra fecha esa misma noche. Recibí una llamada, salí a contestar, me alejé unas cuadras del bar para atender otro asunto y al final ya no volví para ver a las otras dos bandas. Ni modo: ya será para la próxima. De todas formas, muy buen concierto.

1 comentarios:

  1. Suena a que debí haber estado allí; y yo que tuve que conformarme con un Grito desganado y un público alcohólico.

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