.

México sabe de guerras. Sabe de conquistas, de invasiones y de las implicaciones que conlleva enfrentarlas con la vista en alto. Y si existe un lugar en todo México que conoce bien la sensación de ver cimbrados sus orígenes y su estabilidad, ese lugar es Veracruz: terrirorio por donde penetraron los conquistadores españoles hace alrededor de 500 años, y que además ha sido escenario de encarnizadas batallas contra fuerzas francesas y estadounidenses. Imposible arrancar de la memoria de un pueblo las historias de valientes guerreros que pese a todo defendieron noblemente su comarca. Han transcurrido siglos desde aquellos sucesos y aún hoy son fuente de inspiración para crear y narrar historias fantásticas, y por supuesto que cada quien elige contarlas a su manera: algunos prefieren decantarse por el lado puramente bélico de los acontecimientos y renegar de los intrusos al sonoro rugir del cañón. Otros se inclinan por el romanticismo subyacente a la epopeya, por rescatar los triunfos de la gesta heroica y pregonarlos con la certeza de quien conoce las bondades de la pluriculturalidad, aunque sin pasar por alto los derramamientos de sangre. Hay quien decide tomar los eventos del pasado y sublimarlos en fortalezas.
Fortaleza es, justamente, el nombre de una agrupación veracruzana que desde 2003 se embarcaron en la misión de dar voz a los rumores que inundan la Villa Rica. Su vehículo: el metal melódico. Es fácil dejarse llevar por la tentación de subir a Fortaleza al navío del metal gótico, pues como muchas bandas del género, también cuentan con una vocalista femenina e incluyen en su música instrumentos clásicos. Pero basta aguzar el oído para notar de inmediato que Fortaleza navega por océanos más extensos: oleadas de power metal, marejadas de heavy o arrecifes de neoclasicismo se suman a las influencias oscuras, y juntos conforman melodías que comparten con la mar ese vaivén que puede mecernos con armonía o desatar su fuerza majestuosa. No es sencillo discernir en dónde radica el sello distintivo de la banda: acaso sea el violín que otorga matices bien diferenciados; o sus letras que lidian con los tópicos mencionados en el primer párrafo y que se nutren de leyendas coloniales, batallas épicas, literatura, romanticismo y armonía con la naturaleza; o quizá la voz viva que ha relatado la aventura en sus tres discos de estudio a la fecha: dulce, aunque con ímpetu suficiente; de tendencias operísticas, aunque prudente; poderosa, aunque circunspecta. O acaso de trate de un todo que es mucho más que la llana suma de sus partes.
Primero llegó "La fortaleza de la soledad" en 2008: un álbum corto, de solo siete canciones. Se trataba de una pequeña muestra, pero había temas interesantes de analizar. Aunque una primera escucha del disco ofrece elementos ya presentes en muchas otras bandas con tendencias épicas (caballeros, espadas, armaduras), el detalle que permite adivinar una diferencia respecto a otras agrupaciones lo aporta el track 6: una canción titulada "Cerca de la media noche" cuya letra se basa en la leyenda del Callejón de Líbranos Señor. También encontramos referencias literarias en "Fausto", tema alusivo a la obra homónima de Goethe. La voz de Helena, la cantante, parece frágil cuando debe parecerlo, pero cobra una fuerza desafiante en piezas más veloces como "Caballero de honor". Repito: se trata de un disco de corta duración pero sin duda alguna es un debut interesante de escuchar.
Apenas un año después, el crecimiento de la banda ya se podía notar. Las intenciones de Fortaleza eran serias y su trabajo mostraba cualidades para sostenerse por su propio pie en una escena donde a veces todo parece sonar igual. "Una luz entre las sombras" llegó a las tiendas en 2009 envuelto en un cuidadoso formato slip-case: el arte del disco fue creado por la misma Helena y daba cuenta de un muy buen gusto estético. Pero lo mejor es que dicho álbum también es un deleite en lo musical: el camino iniciado por su obra anterior se robustece aquí con arreglos más inspirados y una sensatez inusual para una banda tan joven. La energía de las guitarras está ahí, pero no teme compartir terreno con los teclados y el violín, que acompañan a todas las canciones del disco. Las letras mantienen una ligera aura poético-romántica, y esta vez además de añadir contenidos relativos a la naturaleza, también revelan el interés de la agrupación por las más diversas manifestaciones culturales: se incluye un cover a un tema del espectáculo "Quidam" del Cirque du Soleil ("Seisouso", del compositor canadiense Benoit Jutras) y otro a "Dime jaguar", del singular Saúl Hernández (lo cual no debe ser una mera cuestión de gustos musicales, pues recordemos que el jaguar era uno de los principales animales sagrados de los olmecas, cultura que junto a los totonacas y huastecos se asentó en la región de lo que hoy es Veracruz). Por supuesto, también se continúa con las leyendas, esta vez representadas en "La mulata" (con el piano y el violín en total armonía) y "La leyenda del Tajín", esta última inspirada en un mito totonaca.
Y como parece que esta banda no se cansa de trabajar, en 2010 vuelven a hacerse presentes con su obra más ambiciosa a la fecha: el sensacional "El ojo de la tormenta". Y es que el disco en cuestión suena precisamente a eso: a una concentración de fuerzas reunidas en un mismo punto, que van desplazándose hacia diversas latitudes, arrastrando hacia su borrasca a quien lo escuche. Un solo violín no fue suficiente esta vez, así que para representar a la tempestad el grupo se hace acompañar en este trabajo por una sección de cuerdas, además de dos sopranos y un tenor. Aquí encontramos algunos de los temas más agresivos de Fortaleza ("El eco del miedo", por ejemplo), pero también hallamos finos experimentos como la reinvención que hacen al son de "La bruja", y la fascinante canción que construyen a partir de dicha pieza y que lleva por título "La condesa": una joya de más de seis minutos que constituye una auténtica apropiación del metal integrado con las raíces musicales jarochas. Es cierto que otras bandas de metal en México y latinoamérica han experimentado antes con sonidos "autóctonos", pero la mayoría de las veces se trata de percusiones e instrumentos de viento acompañando a sonidos más extremos; y lo que Fortaleza hace es tomar un requinto y una jarana, y a partir de los patrones tradicionales del son jarocho, elaborar una canción de metal, que por si fuera poco, incluye en su letra guiños a Jaime Sabines y Pablo Neruda. Sin temor a equivocarme diría que "La condesa" es lo más cerca que ha estado el metal mexicano (al menos en su vertiente más melódica) de tener una verdadera identidad propia (Anabantha lo intentó en su reciente "Hermanos de sangre: el ritual", pero sin alcanzar los niveles de elegancia logrados por Fortaleza). Y para coronar el número, un bello videoclip con una coreografía exquisita. Pero no piense el lector que este es el único momento interesante de "El ojo de la tormenta", pues como ya se comentó, se trata de su álbum más logrado: Helena luce como nunca, con mayores matices en su voz que acompañan a la perfección la idea de estar dentro de una tempestad que varía su magnitud hasta amainar pacíficamente en la última canción del CD: una luminosa balada titulada "Un nuevo camino".
Y como si se tratara de una profecía desdendiente de la mitología olmeca, las últimas líneas de la última canción de este tercer álbum marcan hoy el fin de una etapa en Fortaleza. En el tema mencionado Helena sentencia: "y con esta canción hoy me estoy despidiendo", y casualmente así fue. El pasado julio se hizo el anuncio oficial: la joven cantante deja de ser parte de Fortaleza. Evidentemente las reacciones no se han hecho esperar, y se han intensificado a partir de un segundo comunicado en donde la banda presenta a su nueva vocalista, Ariana. Por supuesto que no ha faltado quien quiera hacer de esto una versión mexicana del affaire Nightwish-Tarja-Anette, y aunque este humilde apicultor opina que tal comparación está completamente fuera de lugar, lo que sí es un hecho es que muchos extrañaremos a Helena. No obstante, juzgar sin saber no es una de mis costumbres personales así que por ahora creo que la paciencia es una virtud que deberíamos considerar los seguidores de la banda. Por mi parte, me encuentro ansioso por escuchar a la nueva cantante y por ver cual será el próximo paso que dará la Fortaleza, pues si algo nos han demostrado a lo largo de su historia es que se trata de un ente en constante evolución. Ya el tiempo saciará nuestra curiosidad. De Helena nos queda un hermoso testimonio registrado en tres discos maravillosos, y seguramente Ariana está por escribir sus propias páginas en el siguiente capítulo de la banda. Sea pues bienvenida.
Ahora, a esperar...


Me llena de satisfacción leer este tipo de artículos, y a la vez me entristece. Fortaleza tenía un poder inigualable en México y diversos errores marcaron fin a esta etapa.
ResponderSuprimirFueron desiciones de ellos y espero que hayan acertado con su nueva alineación, y que ante la salida de Helena y la mía sigan sorprendiendo a la gente.
DASH Ex-Fortaleza
Pues yo efectivamente espero eso de Fortaleza: sorpresas nuevas, pero por supuesto que también habrá qué estar al pendiente de los pasos que vayan a seguir a partir de ahora Helena y Dash. Sería una pena que se apagaran esa voz y esos teclados. Ojalá ambos ex-integrantes nos dejen escuchar nuevos proyectos en un futuro. Estoy seguro de que serían trabajos de gran calidad. Saludos!
ResponderSuprimirBien se dijo, no se puede emitir una opinión sobre el desconocimiento, habrá que esperar lo que suceda de aquí en adelante. Sin embargo es un hecho que sin Helena, Alex y Dash, parecería más otra banda que Fortaleza. Y es cierto, enorgullece ver que hay otros como el amigo Apicultor que toman con gran pasión el hablar de Fortaleza, que al menos para mí está dentro de las mejores bandas de México incluyendo cualquier genero. Saludos desde el poderoso DFectuoso.
ResponderSuprimirme quedo sorprendida ante tales palabras! muy buen articulo la vdd!
ResponderSuprimiry estoy de acuerdo en que se extrañara la voz de helena, sin embargo no solo era ella la integrante de FORTALEZA, y de Dash a Pablo me quedo sin duda con Pablo, por las multiples aportaciones que siempre ha hecho a fortaleza y que quiza a dash le falto. No niego que hace falta un violin que amenize las canciones pero aun sin Alex sigue agradandome la musica que ellos hacen.
Me pregunto si sabran que la voz de helena no eraa soprano en sus inicios con la banda, sino que con el paso del tiempo su matizando su voz al grado que logro cautivarnos.
Por lo tanto por que no dar oportunidad a la nueva vocalista. Fortaleza en cada uno de sus discos siempre nos sorprendio, y apuesto que nunca dejaran de hacerlo.
Ariana parece traer frescura a esta banda que sin lugar a dudas dara batalla ante el publico exigente que piensa que sin helena y dash se termina fortaleza y estoy segura que de esa batalla saldran bien libranos, pues su musica sin lugar a dudas es buena.
Apoyo a la banda aun con todos sus cambios y momentos bajos. Por que un integrante fallido puede marcar la diferencia, mas no marca el termino de la banda.
No perdamos la pista de esta exitosa banda ;)
Espero que Helena y Dash sigan haciendo cosas, sino juntos, que no paren, la voz de Helena cautiva, y si es triste leer esto, porque muchos nos enamoramos de la banda por esa voz, si hay algun proyecto solista o en otra banda, seguro les seguire, asì como no pretendo perder de vista a Fortaleza :)
ResponderSuprimirexito a ambos y sigan adelante